NADA SE COMPARA CON LA EMOCIÓN DE VOLVER A COMPETIR

SEA DE MANERA INDIVIDUAL O COLECTIVA, BASADO EN SUS PROPIAS MARCAS O EN LA DE OTROS, EXISTE EN LA COMPETENCIA UN IMPULSO INNATO DE SUPERACIÓN. 

Sea de manera individual o colectiva, basado en sus propias marcas o en la de otros, existe en la competencia un impulso innato de superación. Hay un reconocimiento que, personal o grupal, alimenta la naturaleza del deporte que, orientada por la ética, beneficia no solo a cada deportista, sino al deporte en sí.

Desde edad temprana, esta propensión a la supervivencia y superación se evidencia con claridad en el juego que, como la competencia, comparte como interés principal el placer. Además del ejercicio de los roles vinculados al dominio, los códigos que cada “juego” o disciplina contienen, son una imaginaria necesidad de darle sentido a nuestra estructura física y psico-social.

Cada logro que nos lleva a la autosuperación potencia la evolución y perfeccionamiento de nuestros recursos personales, y cada uno de ellos nos regala una cuota de placer. Esto nos permite ir descubriendo progresivamente nuestra capacidad y destreza, y se convierte en un estímulo para la evolución personal.

Es por eso que los deportistas siempre queremos “más” y “más”, porque alcanzar el “más” nos genera satisfacción y una sensación de plenitud. Un triunfo deportivo, sea una meta, un tiempo, un reto terminado, le otorga sentido a los “sacrificios” del entrenamiento.

Si bien el opuesto de triunfo se define como “derrota”, es importante comprender que, en realidad, esta es una fuente de conocimiento que nos permite regular nuestra autoestima, carácter y personalidad.

Quienes elegimos ciertas disciplinas deportivas y, principalmente, quienes lo escogemos como un estilo de vida en el que, inevitablemente la competencia hace parte, tenemos ciertos patrones que nos hacen inclinarnos hacia ello. Es, precisamente, ese anhelo de “ser mejor” y darle sentido a nuestra vida.

Después de tantos meses sin carreras competitivas u otros desafíos que nos permitieran comprobar qué tanto hemos “evolucionado”, empiezan a reprogramarse retos y carreras de esta dimensión y, con ellas, la ansiedad y los nervios ineludibles de dar y alcanzar “más”.

Aprovecha esas emociones para que sean el motor de estos últimos días de preparación para una carrera grande como la Triatlón de San Andrés, en la que gran parte de nuestro equipo participará. Y recuerda que, cualquiera que sea el resultado, definitivamente, te hará mejorar.

 

Tips para volver competir

  • Sé constante con el entrenamiento
  • Escucha tu cuerpo y trata de identificar alertas que puedan afectar tu rendimiento o salud a corto, mediano y largo plazo
  • Cuéntale a tu entrenador cómo te estás sintiendo
  • Planea y organiza todo lo que debes hacer previo a la competencia
  • Aliméntate saludablemente, dale a tu cuerpo todos los nutrientes que necesita (consulta a un experto)
  • Mantente hidratado
  • No olvides los ejercicios y rutinas de recuperación, son tan importantes como el entrenamiento
  • No pierdas tu esencia
  • Disfruta de la oportunidad de volver a sentir esta emoción

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